jueves, 29 de noviembre de 2007




Figura 2: Los cromosomas son transmitidos por las células reproductoras que contienen solamente la mitad del número normal de cromosomas de la especie. El azar, en el momento de la fertilización, es el responsable de los rasgos específicos heredados por la descendencia (ejm., género).

¿QUE ES LA GENETICA?
La genética es la ciencia que estudia la variación y la transmisión de rasgos o características de una generación a la otra. En esta definición, la palabra variación se refiere a variación genética; esto significa, el rango de posibles valores para un rasgo cuando es influenciado por la herencia. La herencia es la transmisión de rasgos de los padres a la descendencia vía el material genético. Esta transmisión toma lugar en el momento de la fertilización en la reproducción, cuando un espermatozoide de toro se une con el óvulo de la vaca para producir un ternero con una composición genética única. Solamente mellizos idénticos poseen la composición genética idéntica debido a que ellos descienden de un solo óvulo fertilizado que ha sido separado en dos embriones durante la primera fase del desarrollo.
2. ¿QUE ES MEDIO AMBIENTE?
El medio ambiente es generalmente entendido como los alrededores físicos del animal, luz, temperatura, ventilación y otros parámetros que pueden contribuir al confort físico del animal. Aún así, en genética, la palabra medio ambiente posee un significado más general. El medio ambiente es la combinación de todos los factores, con excepción de los genéticos, que pueden afectar la expresión de los genes. Por ejemplo, la producción de leche de la vaca se encuentra afectada por la edad al parto, la época del parto, la nutrición y muchos otros factores. Por lo tanto, vacas que tengan una composición genética similar o igual producirán diferentes cantidades de leche cuando se encuentren sometidas a diferentes medios ambientes. Por ejemplo, el desempeño en la lactancia de un par de mellizas idénticas variará drásticamente si dos terneras son separadas al nacer y enviadas a distintos países. Aún así, puede haber una gran diferencia en producción de leche entre estas gemelas cuando se ubiquen en dos explotaciones lecheras separadas pero dentro de la misma área, cada una teniendo diferentes niveles de manejo.
3. GENOTIPO Y FENOTIPO
El genotipo de un animal representa el gen o grupo de genes responsable por un rasgo en particular. En un sentido más general, el genotipo describe todo el grupo de genes que un individuo ha heredado.

Como contraste, el fenotipo es el valor que toma un rasgo; en otras palabras, es lo que puede ser observado o medido. Por ejemplo, el fenotipo puede ser la producción individual de leche de una vaca, el porcentaje de grasa en la leche o el puntaje de clasificación por conformación.

Existe una diferencia importante entre genotipo y fenotipo. El genotipo es esencialmente una característica fija del organismo; permanece constante a lo largo de la vida del animal y no es modificado por el medio ambiente. Cuando solamente uno o un par de genes son responsables por un rasgo, el genotipo permanece generalmente sin cambios a lo largo de la vida del animal (ejm. color de pelo). En este caso, el fenotipo otorga una buena indicación de la composición genética del individuo. Aún así, para algunos rasgos, el fenotipo cambia constantemente a lo largo de la vida del individuo como respuesta a factores ambientales. En este caso, el fenotipo no es un indicador confiable del genotipo. Esto generalmente se presenta cuando muchos genes se encuentran involucrados en la expresión de un rasgo tal como producción de leche. Como resultado, la producción de leche de una vaca depende de:
Producción fenotípica de leche = G + E, donde:
G es el mérito genético de la vaca para producción de leche (el efecto de los genes);
E se refiere al efecto del manejo de la vaca y medio ambiente.
4. EL MATERIAL GENETICO
El material genético se encuentra localizado en el núcleo de cada célula del cuerpo. A excepción de las células reproductoras (espermatozoides y óvulos) y algunas otras excepciones (glóbulos rojos sanguíneos), las células contienen dos copias del material genético completo del animal. Cuando la célula se divide, el material genético se organiza en una serie de estructuras largas en forma de fibras llamadas cromosomas (Figura 1). En las células del cuerpo, cada cromosoma posee una contraparte que posee el mismo largo y forma (con la excepción de los cromosomas que determinan el sexo) y contienen la información genética del mismo rasgo. Estos dos cromosomas son miembros de un par de cromosomas, uno derivado del padre y otro de la madre. El número de pares de cromosomas es típico de una especie y es generalmente abreviado con la letra "n". Por ejemplo, en humanos n=23, en cerdos n=19, en vacas n=30. Por lo tanto las células en el cuerpo humano, cerdos y vacas contienen 2n=46, 38 y 60 cromosomas, respectivamente.

Los genes se encuentran localizados a lo largo de los cromosomas. Un gen es la unidad funcional básica de la herencia; esto significa que contiene la información genética que es responsable por la expresión de un rasgo en particular. El largo completo de un cromosoma puede dividirse en miles de estas unidades funcionales, cada una responsable de un rasgo en particular.



Figura 1: Cromosomas magnificados miles de veces

Un gen se compone de ácido desoxiribonucleico o ADN. La función del ADN es la de llevar la información necesaria para la síntesis de proteínas. A medida que las proteínas son sintetizadas y que el ADN se replica a sí mismo, el número de células del cuerpo se incrementa (crecimiento) y las células pueden especializarse dentro de diferentes funciones específicas (desarrollo) en las que algunos genes se expresan otros no. Por ejemplo, las células de la piel (tejido especializado) contienen todo el material genético necesario para recrear un individuo, pero los únicos genes especializados que se expresan en estas células son los responsables por la formación y el color del pelo.
5. TRANSMISION DEL MATERIAL GENETICO

5.1 Macho y hembra

Los testículos del toro y los ovarios de la vaca producen las células reproductoras por una serie de divisiones celulares que separan el número de cromosomas en una célula. El espermatozoide y el ovario contienen solamente un miembro del par de cromosomas. Por lo tanto, las células de la vaca y del toro contienen 60 cromosomas (2n = 60), pero el espermatozoide en el semen y el óvulo en los ovarios contienen solamente 30 cromosomas (n=30, Figura 2). Los dos principios básicos de la transmisión de un rasgo (ejm. sexo) son los siguientes (Figura 2):

1) Separación de los pares de cromosomas durante la formación de las células reproductoras;
2) Unión del espermatozoide con el óvulo para crear una nueva célula con un conjunto único de cromosomas.




Figura 2: Los cromosomas son transmitidos por las células reproductoras que contienen solamente la mitad del número normal de cromosomas de la especie. El azar, en el momento de la fertilización, es el responsable de los rasgos específicos heredados por la descendencia (ejm., género).

Para 29 pares de cromosomas, ambos miembros son visualmente idénticos. De todas formas, para uno de los pares, un miembro es mucho más largo; es llamado cromosoma X, y el miembro más corto es llamado cromosoma Y. Todos los óvulos llevan el cromosoma X, pero el espermatozoide puede llevar ya sea el cromosoma X o el Y. Durante la división celular para formar las células reproductoras, cada miembro del par de cromosomas va hacia una célula por separado. Como resultado, 50% de los espermatozoides llevarán el cromosoma X y el otro 50%, el cromosoma Y. Si por casualidad un espermatozoide que lleva el cromosoma Y fertiliza un óvulo, la descendencia será macho. Si la descendencia recibe dos cromosomas X, se desarrollará una hembra (Figura 2). Es importante darse cuenta que es imposible predecir el sexo de la descendencia al momento del apareamiento (inseminación); aún así, podemos predecir que, en promedio, 50% de la descendencia serán machos y 50% hembras.

5.2 Rasgos cualitativos

Los rasgos cualitativos tienden a caer dentro de categorías discretas. Generalmente solo uno o unos pocos genes poseen un gran efecto sobre los rasgos cualitativos. El medio ambiente tene generalmente un pequeño papel al influenciar la categoría dentro de la que el animal cae. En este caso, el fenotipo de un animal refleja su genotipo. Ejemplos de rasgos cualitativos son:
* Color de pelo;
* Defectos hereditarios como enanismo;
* Presencia o ausencia de cuernos;
* Tipo sanguíneo.
5.3 Rasgos cuantitativos

Los rasgos cuantitativos difieren de los cualitativos de dos formas importantes:
1) Se encuentran influenciados por muchos pares de genes;
2) La expresión fenotípica es influenciada más fuertemente por el medio ambiente que en el caso de los rasgos cualitativos.
Muchos de los rasgos de importancia económica importante en el ganado lechero son cuantitativos:
* Producción de leche;
* Composición de la leche;
* Conformación (también llamado tipo);
* Eficiencia de conversión de alimento;
* Resistencia a enfermedades.
La influencia combinada de muchos genes y el efecto del medio ambiente en los rasgos cuantitativos hacen que sea mucho más difícil el determinar el genotipo exacto que en el caso de la mayoría de los rasgos cualitativos. Algunas veces, el fenotipo del animal nos dice muy poco acerca de su genotipo. Por ejemplo, un registro de lactancia solamente dice una fracción de la información acerca de el mérito genético de la vaca para producción de leche.

5.4 Qué hace que el genotipo de una vaca sea único?

Cuando se forman los óvulos, ellos reciben uno de los dos miembros del par de cromosomas. Por lo tanto, un cromosoma en particular en un óvulo puede ser el primer o el segundo miembro del par de cromosomas de los padres. Existen solamente dos tipos de óvulos para un gen en particular. Si en lugar de un par de cromosomas, consideramos dos, cuál es el número de diferentes óvulos?. En otras palabras, cuál es el número total de combinaciones cromosómicas posibles?. La situación es la misma que la de arrojar dos monedas al mismo tiempo. El número de posibles combinaciones es: dos posibles valores para la primera moneda multiplicado por los dos posibles valores de la segunda = 2 x 2 = 22 = 4 diferentes posibilidades. El número de diferentes genotipos para un óvulo es cuatro y la probabilidad de una combinación en particular de cromosomas es de 1/4. Esto es también verdad para el número de posibles genotipos en las células reproductoras masculinas. Por lo tanto, cuando uno de cuatro posibles clases de espermatozoides fertiliza uno de cuatro posibles combinaciones de óvulos el número de descendientes genéticamente diferentes es 4 x 4 = 16 (ejm., 22 x 22 ). Por lo tanto, las chances de que un genotipo en particular se presente en el recién nacido es 1/16.

Cuando los 30 pares de cromosomas del ganado lechero se separan durante la formación de las células reproductoras y luego se vuelven a unir en el momento de la fertilización, el número total de posibles combinaciones cromosómicas es 230 x 230 = 1.152.900.000.000.000.000, cada uno siendo único. Con este número de posibilidades para cada apareamiento, es fácil entender por qué dos individuos no son iguales en una población, aún cuando tengan el mismo padre.

martes, 27 de noviembre de 2007


ESTRUCTURA QUIMICA DEL ADN


La macromolécula de ADN puede adoptar una forma lineal o una forma circular cerrada. Gran parte del ADN de las bacterias y de los virus, el ADN mitocondrial y el de los plásmidos, adoptan formas circulares. Aunque en general se acepta que el ADN nuclear de las células eucariotas (células de los seres superiores con núcleos bien definidos) se halla organizado en largas unidades de cadena abierta o lineal, una importante cantidad de datos experimentales tiende a modificar este concepto. En el núcleo en interfase (período entre dos divisiones celulares) gran parte de la fibrilla de cromatina se halla organizada en forma de múltiples bucles o asas. Los dos extremos de cada una de estas asas se unen a estructuras de la membrana nuclear denominadas complejos de poro nuclear y se comportan, por lo tanto, como una unidad circular cerrada. Dado que cada una de las asas contiene ADN, queda probado que el núcleo de la célula eucariota aloja múltiples unidades de ADN circular.
El ADN circular puede encontrarse en forma relajada o en forma superenrollada. En la forma relajada, el círculo se halla desplegado sobre un único plano; en la forma superenrollada el contorno del círculo va girando sobre sí mismo de manera tal que adquiere profundidad (véase la figura 8).
Las dos formas de ADN circular pueden visualizarse en el microscopio electrónico como círculos relajados o superenrollados. Además, pueden identificarse por electroforesis o por centrifugación (separación de partículas en suspensión coma ayuda de un campo eléctrico o de un campo gravitacional respectivamente). En estos casos, la estructura compactada del ADN superenrollado aumenta su migración electroforética y su velocidad de sedimentación, lo cual permite diferenciarlo del ADN circular relajado o del ADN lineal.
Como casi todas las propiedades físicas, químicas y biológicas del ADN se vinculan al ADN circular y a su estado relajado o superenrollado, la clara definición de estas formas es importante para alcanzar una acabada comprensión de dichas propiedades. La matemática resulta, en estas circunstancias, un aliado indispensable (véase "ADN circular y matemática topológica ").
Dado que el ADN es un polímero con propiedades elásticas,cuando se produce la ruptura de una de las dos cadenas complementarias en una molécula superenrollada, la cadena rota gira sobre la sana hasta que se pierde el superenrollamiento. Por tal motivo, cualquier agente físico (radiaciones ionizantes) o químico (bleomicina, radicales libres, etc.) capaz de romper el ADN tiene la capacidad de relajar la molécula circular. Cuando la ruptura del ADN acontece en la célula viva, ocurre habitualmente un proceso enzimático de reparación que cierra la brecha con rapidez y restituye la integridad del ADN circular. En estas condiciones es factible que se recupere también el superenrollamiento. Las modificaciones del enrollamiento del ADN circular se realizan a través de enzimas denominadas topoisomerasas. La topoisomerasa II tiene la propiedad de transformar un ADN circular relajado en superenrollado. Este proceso implica pasar de una forma sin almacenamiento de energía a una forma con alto contenido energético, y por lo tanto es necesaria la presencia de adenosinatrifosfato (ATP) como donante energético.Por el contrario, la transformación de ADN superenrollado en relajado con subsecuente liberación de energía es catalizada directamente por la topoisomerasa I sin necesidad de ATP.
En organismos eucariontes, las topoisomerasas se ubican selectivamente en la membrana nuclear, punto de inserción de las asas de cromatina que forman los dominios circulares de ADN. Esta localización resulta ideal para que la enzima promueva o corrija cambios de superenrollamiento que afectan a toda el asa cromatínica.
Como se explica detalladamente en "ADN circular y matemática topológica", una modificación estructural en una región limitada de la molécula circular de ADN modifica la topología alolargo de todo el círculo. Estos cambios arquitectónicos son sumamente importantes porque modifican la relación del ADN con proteínas reguladoras y ejercen, por lo tanto,un profundo efecto en el funcionamiento génico.
Ha sido demostrado recientemente que el modelo de Watson y Crick no es el único. En efecto, se han descripto asociaciones dedos, tres y cuatro hebras de ADN que se interconectan mediante uniones no complementarias de guanina. Estas estructuras, denominadas de Hoogsteen en homenaje a quien las describió por primera vez en 1959, se encuentran en los extremos (telómeros) de cada cromosoma eucarionte. Recientemente, nuestro grupo de investigación junto con J. Kere de la Universidad de Helsinki, ha podido demostrar que algunos genes producen múltiples copias de sí mismos que se asocian entre sí y con el ADN de copia única mediante estructuras de Hoogsteen.
Lejos ha quedado la época en que se pensaba que una molécula constituida por sólo cuatro nucleótidos diferentes no podía tener la versatilidad y ductilidad necesarias como para almacenar la información genética de un ser vivo. Se pensaba entonces que las proteínas con sus veinte aminoácidos reunían las condiciones adecuadas para actuar como depósitos de genes. Pero hoy sabemos que pese a su limitada variedad química, el ADN puede organizarse y estructurarse en formas muy cambiantes. Esta maravillosa molécula contiene todos los genes de las formas vivas de nuestro planeta, es capaz de autoduplicarse,de transmitir la información genética, de modificar su arquitectura y modificar el funcionamiento génico,de mutar, fijar y también corregirlas mutaciones.
Durante los últimos cuarenta años se han develado la estructura química del ADN y el código genético (véase "El lenguaje de la vida"). Las próximas décadas permitirán comprender mejor su arquitectura y topología, así como la forma en que microcambios moleculares provocan macrocambios en el funcionamiento génico.
Explican el rol del ADN no codificante en la generación de nuevas especies
Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas estudian posibles mecanismos en la formación de nuevas especies en un grupo de roedores, los tuco-tucos. La clave estaría en ciertas secuencias de ADN que, en apariencia, no sirven para nada. También se estudian en monos.
Por Susana Gallardo (*)
El roedor tuco-tuco.
Al recorrer una de esas playas de la costa bonaerense, donde el cemento aún no reemplazó a los médanos, es posible encontrarse con un pequeño roedor, de ojos grandes, orejas pequeñas e incisivos de color naranja. No se trata de un personaje de dibujo animado, sino de un tuco-tuco, un animal parecido al cuis, que excava las dunas para construir un sistema ramificado de túneles y galerías.
Este huidizo mamífero pertenece a un grupo de animales con una interesante historia evolutiva: durante casi 10 millones de años su ancestro tenía sólo una o dos especies. Hoy suman más de 60, muy parecidas entre sí. Y esa gran variedad a partir de un solo linaje se produjo en un período bastante breve en términos de la evolución.
Pero ¿por qué tantas especies parecidas, y de golpe? Responder este interrogante implica desentrañar un enigma.
Susana Rossi.
Para la bióloga Susana Rossi, una de las claves se halla en ciertos componentes del genoma que, en apariencia, no sirven para nada, porque no codifican genes, y, por ello, solía considerarse como "basura génica".
En los organismos vivos, sólo una pequeña fracción del total del genoma codifica genes funcionales; por ejemplo, en los seres humanos, más del 50 por ciento es ADN no codificante.
"Los tuco-tuco poseen en su genoma una secuencia que, por sus características, parece tener un origen viral, con una estructura semejante a la de un retrovirus, como el del sida", afirma la doctora Rossi, investigadora del Conicet y del Departamento de Fisiología y Biología Molecular y Celular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
Tal vez, hace millones de años, un retrovirus infectó el genoma de estos animales, o bien un retrovirus endógeno, escapando del control del genoma, produjo millones de copias. "Encontramos esa secuencia en distintas ubicaciones en los cromosomas", señala la investigadora, y agrega: "Esta secuencia, además de amplificarse, tuvo la capacidad de movilizarse dentro del genoma y, así, favoreció, posiblemente, la inestabilidad en la forma y número de los cromosomas".
Ser o no ser de la misma especie
Para que dos individuos que se reproducen sexualmente puedan dejar descendencia fértil, los cromosomas maternos deben aparearse con los paternos. Pero, para ello, en general, los cromosomas deben mantenerse estables en número y forma. Si hay una modificación en un grupo de individuos, el apareamiento no podrá dejar descendencia fértil, es decir, "el cambio cromosómico puede actuar como barrera reproductiva, y eventualmente iniciarse el proceso de divergencia de una especie nueva", señala la investigadora.
Claro, también hay otras barreras, como las geográficas, entre una especie incipiente y una preexistente. Eso fue lo que halló Charles Darwin en las islas Galápagos, en su travesía alrededor de América del Sur. Allí el naturalista inglés encontró que ciertas aves -los pinzones- eran diferentes en las distintas islas que conforman el archipiélago, y variaban respecto a los del continente.
En el caso de los tuco-tucos, las barreras geográficas no habrían sido muy importantes, ni tampoco las diferencias ecológicas entre las especies, todas explotan el nicho subterráneo. En cambio, la inestabilidad cromosómica podría ser una barrera muy efectiva.
Pero ¿por qué los cromosomas se vuelven inestables? La "basura genómica" podría ser la causa. "Es paradójico que una secuencia que no sirve para nada esté repetida millones de veces en el genoma", sostiene Rossi. Durante mucho tiempo nadie les prestó atención, precisamente, porque parecía que no servían para nada.
Pero la "basura" genómica está ahí: la ubicación de una misma secuencia en distintos cromosomas puede favorecer la recombinación entre ellos y causar modificaciones en su forma, es decir, inestabilidad, la cual puede conducir al aislamiento reproductivo de las formas cromosómicas diferentes.
Rossi, junto con el doctor Claudio Slamovits, que estudió el tema en su tesis doctoral, y Amund Ellingsen, de la Universidad de Oslo, estudiaron las relaciones evolutivas (filogenia) entre un número importante de especies de tuco-tuco. "Vimos que algunos grupos de especies presentan alta variabilidad en el número y tipo de los cromosomas, así como cambios drásticos del número de copias de la unidad básica de esta secuencia de ADN, que había sufrido reducciones y expansiones a lo largo de la evolución de estas especies", explica Rossi.
La presencia de una secuencia de origen viral en el genoma de los tuco-tucos, además de jugar un papel en la variedad de especies, evidencia la relevancia que han tenido las asociaciones entre genomas de distinto origen (en este caso un retrovirus y un mamífero) en la evolución de las formas de vida que hoy pueblan la Tierra.
Los monos también
Las secuencias repetitivas también se observan en algunos primates. Desde hace unos treinta años, la doctora Marta Mudry, investigadora del Conicet y del Departamento de Ecología Genética y Evolución de la FCEyN, estudia los reordenamientos de los cromosomas en monos del Nuevo Mundo para determinar su posible rol en el surgimiento de nuevas especies.
"Entre los monos del género Cebus, más conocidos en nuestro país como Caí, observamos que algunas especies tienen un marcado aumento en el número de repeticiones de secuencias no codificantes, que se detectan en los cromosomas como bloques de tamaño variable que se tiñen en forma diferencial", señala la investigadora. Es decir, "las distintas especies se caracterizan, precisamente, por el tamaño de esas secuencias no codificantes y por su variada distribución en ciertos cromosomas, secuencias que, al aparecer de manera constante en cada especie, permiten su precisa clasificación taxonómica", acota la licenciada Mariela Nieves, que estudia el tema en su tesis doctoral.
El rol del ADN en la taxonomía
Las secuencias de ADN se utilizan cada vez más en los análisis filogenéticos debido a que unos pocos cientos de bases, con su cantidad enorme de combinaciones potenciales, bastan para hacer análisis de identificación y parentesco. Por eso algunos autores, como Herbert et al. (2003),[49] y Tautz et al. (2003),[50] proponen un rol central del ADN en la definición de las especies, de forma que una muestra de ADN y la lectura de su secuencia de bases debería ser uno de los caracteres del espécimen tipo, y una especie de marca para el taxón al cual pertenece el espécimen. Se ha propuesto que la secuencia de ADN sirva como un carácter clave, de utilización similar a como se usaría el código de barras en los supermercados. Esta "Taxonomía basada en ADN" aún adolecería de muchos de los mismos problemas que tienen los demás enfoques: por ejemplo, el problema de los límites de la circunscripción de los taxones. Los cambios de nombres que más molestan y aburren a los biólogos son los que se dan no por deficiencias en la anterior circunscripción de los taxones, sino porque cambian los conceptos utilizados para definirlos. Otro problema es que hay que decidir qué secuencia usar, ya que algunas secuencias no dan una información que diferencie al taxón de los demás. Esto puede ser porque un mismo gen puede mantenerse inalterado durante millones de generaciones después de la especiación, o debido al fenómeno de introgresión (de forma que un gen que se había diferenciado vuelva a su estado anterior por azar). Por lo tanto, de la misma forma en que no es conveniente confiar en un solo carácter morfológico para identificar una especie, tampoco es conveniente confiar en una sola secuencia de ADN (Mallet y Willmott 2003).[15] Aún cuando la "Taxonomía basada en ADN" fuera financiada, es necesario preguntarse si es necesario agregar un requerimiento extra al ya lento proceso de describir nuevos taxones, en especial teniendo en cuenta que se calcula que sólo el 10 % de las especies del planeta ha sido descrito (Mallet y Willmott 2003)[15] . Debido a eso, probablemente la mayoría de los biólogos verán a las secuencias de ADN como un complemento más que como un reemplazo de la información morfológica.
De todas formas, los Códigos de Botánica y Zoología hoy en día no especifican ningún carácter en particular para diagnosticar nuevos taxones, así que la "Taxonomía de ADN" ya es válida, si bien la descripción de caracteres visibles puede ser de uso más inmediato y definitivamente más interesante que la lectura de las secuencias de ADN. Ya es rutina que las especies de microorganismos se delimiten a través de métodos moleculares, y, para dilucidar el árbol de la vida completo, sería claramente útil secuenciar los mismos genes en muchos taxones diferentes. Para lograr esto último, sería necesario un "proyecto genoma horizontal", y un sistema de archivo de ADN, más allá de si el ADN se vuelve un requerimiento en la descripción de todas las especies o no.

Enfasis en la produccion de espermatozoides


Los avances en el estudio, conocimiento y métodos en cuanto a la reproducción humana se refiere han alcanzado en estos tiempos un crecimiento más que notable, y seguirá creciendo sin duda alguna, consiguiendo así dar respuestas positivas a aquellos que la solicitan al presentar algún tipo de anomalía o disfunción. No obstante y a pesar de todos estos avances, aún sigue siendo el análisis del semen la prueba esencial en una consulta por supuesta infertilidad, acompañado siempre de otras pruebas analíticas que estribarán de los resultas salidas.
Con el análisis de semen logramos obtener una cumplida información de las propiedades del semen en su conjunto, la producción espermática, la función de las glándulas sexuales accesorias y demás aspectos. Asimismo, es imprescindible efectuar al menos dos análisis seminales a fin de lograr unas resultas aceptables, eso si, entre prueba y prueba habrá una diferencia de más de quince días y menos de tres meses. Fuera de este margen no son fiables los resultados. Igualmente el varón que se somete a este estudio deberá, aconsejado por el facultativo, una abstinencia sexual de tres a cinco días. De este modo, si en una de las pruebas los indicadores dan normal, como es lógico el indicador es normal, así si está alterado en ambos se ultima como anormal. Y es que si las resultas de los dos exámenes seminales resultasen diferentes se repiten y realizan un tercer examen a fin de concluir sobre la producción de espermatozoides.
Los marcadores de calidad en el espermiograma estándar son el conteo de espermatozoides por mililitro, es decir, de concentración, el conteo total de espermatozoides, así como el estudio de la movilidad, la viabilidad y la morfología espermática. Igualmente, vienen a valorarse particularidades físico-seminales, como la apariencia que presenta, el volumen seminal eyaculado, la viscosidad o consistencia, el pH seminal y el conteo celular, ultimándose con un preciso recuento leucocitario.
Sobre los términos empleados según la concentración por mililitro y los valores normales, está la normozoospermia, referida a una concentración espermática de más de veinte millones por mililitro, siempre refieriendonos a la OMS; la oligozoospermia, referida a una concentración inferior a los vienite millones por mililitro en la muestra analizada; la astenozoospermia, referida a una cantidad inferior al cincuenta por ciento con progregresión lineal o menor del veinticinco por ciento con progresión rápida; la teratozoospermia, referida a una cantidad inferior al cincuenta por ciento con nos aspectos morfológicos normales se dice de una teratozoospermia; la azoospermia, referido a la ausencia de espermatozoides en el eyaculado; la aspermia; referido a la ausencia de eyaculado externo; y leucocitospermia, referido a la considerable presencia de un millon de leucocitos por mililitro.
En cuanto a los los indicadores, hay que tener en cuenta que la referencia volumétrica de eyaculado de tres y oscilaciones entre el uno y medio y seis mililitros, mientras que el pH oscila entre 7,2 y 8,0; asimismo, recordar los veinte millones de espermatozoides por mililitro en la concentración espermática, un valor referencial en el contaje total de espermatozoides de cuarenta millones, la de la movilidad lineal progresiva, del cincuenta por ciento, la de la movilidad lineal rápida del veinticinco, la de la morfología del veinticinco, la de la morfología normal del cincuenta, la del criterio estricto registrada en el treinta por ciento, la de la viabilidad registrada en un cincuenta por ciento, y por último la de las aglutinaciones en el diez.
Dentro de las anomalías de la densidad encontramos la azoospermia que es la ausencia de espermatozoides en el semen y que se explica por el deterioro del epitelio germinal. Se dice que hay dos tipología azoospermática por así decirlo, la a. secretora, con patología radicada en la zona testicular e incapacidad producción de espermatozoides y la a. obstructiva cuyo problema radica una obstrucción total de los conductos seminales, impidiéndose así el recorrido del fluido.

produccion celular



Introducción. Las células cultivadas en
bioreactores estan expuestas a diferentes tipos
de estrés. Dado un determinado genotipo, el
nivel de producción de un metabolito está
determinado principalmente por las condiciones
ambientales prevalecientes en el fermentador.
Estas condiciones son determinadas, a su vez,
por la reología del caldo de cultivo, el mezclado y
la transferencia de oxígeno en el fermentador.
En el presente proyecto se estudiaron dos
sistemas con respecto al efecto de las
condiciones de mezclado en un cultivo de
células vegetales (Beta vulgaris) y en un cultivo
bacteriano productor de polisacáridos
(Azotobacter vinelandii).
Metodología. Para el cultivo de B. vulgaris se
usaron dos sistemas de fermentación: matraces
agitados (bajo estrés hidrodinámico) y un
fermentador de tanque agitado (alto estrés
hidrodinámico). Para el cultivo de A. vinelandii,
con el fin de separar el efecto hidrodinámico de
aquel del oxígeno disuelto, se usó un sistema de
fermentación que permitió controlar el oxígeno
disuelto a 3 % (por medio de mezcla de gases),
sin afectar las condiciones de mezclado
(hidrodinámica). En algunos experimentos, se
inyectó CO2 (4-25 %) en la corriente de gas de
entrada. En ambos sistemas se determinó el
crecimiento celular, la producción de metabolitos
(betalainas y alginato, respectivamente), así
como la evolución de las propiedades reológicas
de los caldos de cultivo.
Resultados. En el caso de B. vulgaris, los
perfiles cinéticos de biomasa y betalainas fueron
muy similares en ambos sistemas (matraces y
fermentador). Los caldos (conteniendo células)
que se obtuvieron tanto en matraces como en el
tanque agitado fueron viscosos y
pseudoplásticos. En matraces, los caldos
filtrados (sin células) fueron de baja viscosidad y
Newtonianos. Sin embargo, aquellos obtenidos
en fermentador, resultaron de alta viscosidad y
con características pseudoplásticas. Las
propiedades reológicas de los caldos libres de
células estuvieron asociadas con una elevada
acumulación de compuestos extracelulares
(proteinas y carbohidratos) que viscosifican el
medio. Postulamos que, al incrementar la
viscosidad, este material extracelular juega un
importante papel en la reducción de la turbulencia y
que su acumulación puede ser una respuesta de las
células al estrés hidrodinámico. En el caso de A.
vinelandii, se encontró que mientras más alta fué la
velocidad de agitación (entre 300 y 700 rpm), se
logró una más alta velocidad de crecimiento y de
producción de alginato. La formación de agregados
(al menos un orden de magnitud más grandes que
las células individuales), observados a bajas
velocidades de agitación (300 rpm) causan
gradientes de oxígeno disuelto (dentro de los
agregados) y, por lo tanto, podrían explicar la menor
velocidad de crecimiento y de producción de
alginato. Por lo tanto, disminuir o eliminar esta
barrera difusional al oxígeno disuelto facilitaría la
transferencia de masa y mejoraría el rendimiento de
alginato. Sin embargo, cuando se incrementó la
velocidad de agitación, la calidad del alginato (i.e. su
peso molecular promedio), disminuyó un orden de
magnitud. Este fenómeno es probablemente debido
a la producción de una alginasa a valores altos del
oxígeno disuelto. Por otra parte, se encontró que
niveles de CO2 en el gas de entrada de hasta 13 %
no afectaron significativamente la cinética de
producción de alginato. Sin embargo,
concentraciones altas de este gas (8-13 %),
permiten que el peso molecular del polímero no
disminuya hacia el final del cultivo.
Implicaciones. Los resultados de este proyecto han
puesto de manifiesto la gran importancia que las
condiciones hidrodinámicas juegan en los procesos
de fermentación. Usando dos modelos biológicos
diferentes, las condiciones de mezclado fueron
responsables de hasta un orden de magnitud de
diferencia, tanto en la producción de compuestos
extracelulares (en cultivos de B. vulgaris) como en el
peso molecular promedio del alginato (en cultivos de
A. vinelandii). Por otra parte, se demostró también
que el CO2 juega un papel importante en el
fenómeno de depolimerización del alginato. El
corolario principal es que es posible manipular las
condiciones hidrodinámicas con el fin de
incrementar o mejorar algunos aspectos (i.e. calidad
del producto, producción de otros metabolitos) en
procesos de fermentación.